El intercambio de bienes y servicios se ha transformado con el desarrollo tecnológico y la globalización, asimismo, la forma de realizar negocios desde cualquier parte del mundo. Uno de los cambios más significativos es el comercio electrónico; definido como una transacción que involucra bienes, servicios e información, mediante las redes de comunicación. Gracias a ello, en la actualidad existe una gran variedad de posibilidades y mecanismos que pueden garantizar la compraventa de productos desde cualquier lugar, por lo que, el establecimiento de reglas, normas y leyes en materia de comercio, se vuelven indispensables.

En México, el Marco Jurídico que regula el comercio por internet es la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC), en la cual se encuentran las disposiciones relacionadas con los derechos de los consumidores al realizar compras a través de diversas plataformas como el internet.

Gracias a la intervención de organismos internacionales, públicos y privados, es posible tener en nuestros días, lineamientos, estudios y recomendaciones en el uso responsable de las tecnologías para consumidores y proveedores de los bienes en cuestión.

Sin embargo, el internet como instrumento, también pone en riesgo los derechos de propiedad intelectual por el uso no autorizado de información, marcas, páginas, bases de datos, entre otros, por ello es necesario conocer el sistema de propiedad intelectual y las diversas normas aplicables con sus alcances, de acuerdo con el país, por ejemplo: en el desarrollo de una página web existen derechos de autor, derechos sobre marcas, nombres de dominio, diseños, entre otros, los cuales pueden ser protegidos por diversos procesos administrativos.

Así, proteger la propiedad intelectual es tan importante como el respetar los derechos de terceros para generar una cultura de legalidad en los proveedores y consumidores de bienes y servicios a través del comercio electrónico.